jueves, 25 de octubre de 2012

¿Por qué voto por Guillermo Lasso?


Este fin de semana pasado en un cumpleaños, se me acercó un amigo a preguntarme por qué apoyo a Guillermo Lasso.

- “¿Por qué vas a votar por él?”, me dijo. “Y no me des un discurso, solo dime tus razones.”


Mi amigo es un año menor a mí, aún en la universidad, trabaja para ayudar a pagar sus estudios y le fascina la música y la fotografía. Es un joven inteligente a quien jamás ha interesado la política, actitud más que comprensible en un país como Ecuador. Intenté resumir los motivos que me convencen de que el candidato de CREO es LASSOlución, diciendo:


-“Pienso que Guillermo Lasso es el mejor candidato para Presidente de la República.


Esto quiere decir dos cosas: primero, que pienso que es un gran político, capaz de convencer a los indecisos, de convocar a gente capacitada y honesta que se unan a su causa, y de navegar con éxito en el pantanoso mar político del Ecuador actual; pero segundo, y más importante, pienso que Guillermo es la persona adecuada para estar sentada en Carondelet. Ha demostrado ser un hombre honesto, inteligente, de ideas claras, conocedor de la realidad ecuatoriana y, por tanto, habilitado para tomar las riendas del gobierno el próximo año. No conozco otra persona con mejores cualificaciones que él para ocupar el cargo en mayo 2013.”


Creí haber hecho un buen argumento inicial.


-“Eso no me convence”, me respondió mi amigo, “es lo que los afines de cualquier candidato dicen.”


En realidad él tenía cierta razón. En Ecuador, cada 4 años los candidatos más dispares nos han hecho creer que son ellos los únicos honestos y los únicos sabios que pueden cambiar el país. Y nos han mentido. ¿Cómo podía culpar a mi amigo por no creer que Guillermo Lasso es -él sí- una persona honrada y capaz?


Mi amigo volvió a pedirme más razones. Él intuía que Guillermo es alguien distinto, y quería tener motivos para CREER. Me dijo:


-“Dime 5 razones para apoyarlo. Y de nuevo, no me des un discurso político, solo 5 razones.”


-“Bien”, le respondí. “Hay muchas, pero te daré las que para mí son las 5 primeras:”


-“Primero, porque propone que al fin, luego de DÉCADAS de estar sometidos al precio cambiante del petróleo, dejemos de depender de este recurso. Quiere que despetrolicemos la economía ecuatoriana.”


-“Eso es cierto”, me dijo.


-“Segundo”, seguí con mi explicación, “porque él no quiere controlar tu vida. Reconoce que el Estado tiene límites, y que no le corresponde prohibirte tomar cerveza el domingo o comprar un celular por internet.”


-“¿A qué te refieres?


-“Lasso entiende que los ecuatorianos tenemos un gobierno para que nos provea ciertos servicios básicos, no para dirigir nuestra vida. Él mismo ha dicho que no le interesa ser el rector de la moral de los ecuatorianos. Esto es importante porque cuando el Estado se mete en las decisiones personales de sus ciudadanos no se consigue nada bueno.”-“Mmm, entiendo, sigue.”


-“La tercera”, continúe mientras mantenía tres dedos alzados en la mano, “es que Guillermo Lasso basa su plan económico en  el emprendimiento. Ecuador es un país lleno de gente lista para iniciar nuevos negocios e iniciativas, pero hoy existe toda una maraña legal que los impide. Pégate una vuelta por los barrios populares de cualquier ciudad del país, verás cada dos cuadras mínimo una tienda o farmacia. ¡Cuánto ayudaríamos a estas personas escasas de recursos pero ricas en esfuerzo si les diéramos un alivio de toda la tramitología!  Guillermo sabe esto, lo entiende, y por eso propone reducir todos los trámites innecesarios y bajar los impuestos asfixiantes.”


-“Pero el emprendedor y la empresa privada no son todo…” dijo mi amigo.


-“No”, sonreí mientras seguía explicando, “y qué bueno que lo digas, porque eso me lleva a la cuarta razón. Guillermo Lasso ha reconocido públicamente la importancia de la inversión social y se ha comprometido a mantenerla. Pero con una salvedad gigante: él sabe que no solo es cuestión de gastar más, sino de gastar mejor. Es una vergüenza que mientras que nuestro gobierno ha tenido 6 años con el triple de recursos para la inversión social que los de los 6 años anteriores, solo ha podido disminuir la pobreza una tercera parte frente a ellos[1]. Lasso es el único candidato que ha pasado toda su vida profesional -estamos hablando de más de 40 años- administrando recursos escasos y que son del público. Nadie está más capacitado para administrar los recursos de los ecuatorianos.


-“Eso tiene mucho sentido”, respondió mi amigo.


-“Es que es así.”


-“¿Y ahora qué me vas a decir? ¡Te quedaste sin razones!”


-“Para nada”, repliqué riendo, “dejé la mejor para el final. Para mi es importante la naturaleza. Ecuador es privilegiado en sus paisajes y sus recursos naturales, y Guillermo Lasso lo ha entendido. Por eso en su gobierno no se explotará el Yasuní. Así de claro, sin condicionar nuestra posición a las dádivas que nos den otros países”.


-“Eso en verdad es muy bacán”, dijo mi amigo, intuyo que un poco sorprendido.


Después de esta conversación empezamos a hablar de música y otros temas menos políticos. Pero sé que conseguí que una persona más apoye a LASSOlución para los problemas del país, porque al final de la noche me preguntó cuándo podía escuchar él mismo a Guillermo Lasso. Lo invité a la Convención Nacional de CREO en el Coliseo Voltaire Paladines este sábado a las 15h00, y le dije que lleve su cámara porque habrá muchas oportunidades de fotos chéveres. Después de todo, así se ganan las elecciones: voto a voto.



[1] Inversión social del 2000 al 2006: USD 7.934 millones de USD. Reducción de pobreza: -26,8; reducción de extrema pobreza: -22,6.

Inversiòn social del 2007 al 2012: 24.447 millones de USD. Reducciòn de pobreza: -12,3; reducción de extrema pobreza: -7,5.
FUENTE: INEC, resultados de pobreza según ingresos.

lunes, 1 de octubre de 2012

¡Lasso Presidente! ¡Una sola vuelta!


El día sábado viajé con un grupo de amigos a Portoviejo, a la convención nacional de CREO, donde Guillermo Lasso aceptaría la nominación a la presidencia del Ecuador. Llegamos cerca del medio día, lo primero que me sorprendió fue ver una cantidad impresionante de personas que lo esperaban en la Quinta de Guillen. Lo hacían no por la promesa de un sánduche o un dinerito, sino por la voluntad sincera de apoyar al Movimiento y al candidato en que ellos CREEN. El evento empezó cerca de las tres de la tarde, primero habló Cesar Monge (Director Nacional de CREO), luego Eduardo Bonilla (joven del equipo de Guillermo Lasso) y finalmente María de Lourdes Alcívar (esposa de Guillermo Lasso). 
 
 
Mientras las intervenciones sucedían en la tarima las expectativas crecían minuto a minuto entre los que sentíamos que cada vez se acercaba más el momento que tanto esperábamos: la llegada de Guillermo Lasso. Finalmente sucedió.  La canción de Rocky empezó a sonar en los parlantes y todos enloquecimos, un frenesí se apoderó de nosotros, empezábamos a buscar por dónde estaba haciendo su entrada el próximo presidente de los ecuatorianos. De repente, y sin imaginárnoslo, entró caminando entre todos nosotros de lo más normal, saludando, sonriendo como si él estuviera ahí para vernos a nosotros y no al contrario, ¡Qué sencillez! 


  
Ya subido en la tarima empezó a pronunciar (lo que yo considero) su mejor discurso hasta hoy. Habló del respeto a los ciudadanos, a sus libertades y opiniones, la reducción de impuestos, el aumento del empleo, la apertura al mundo, las universidades cerradas, el bono de desarrollo humano, y sin embargo, jamás atacó ni descalificó a nadie; demostró en su intervención, de cerca de 45 minutos, que otro Ecuador y otra forma de hacer política sí son posibles. Debo confesar que las palabras no bastan para describir lo que sentí mientras escuchaba hablar a Guillermo Lasso, aunque era uno más de los miles de espectadores que ahí habían, mi corazón latía a mil por segundo, como si fuera yo el que estuviera hablando. La felicidad me desbordaba al escucharlo oficializar su candidatura y hablar con propuestas serias, volví a CREER, sentí que el Ecuador de las oportunidades para todos estaba a pocos meses de ser una realidad. Se qué no era el único que se sentía así, los más de diez mil ecuatorianos que estábamos presentes, vivimos la euforia de ese mágico instante, compartiendo un sueño, viendo una esperanza. Finalmente todas estas emociones compartidas, encontraron su desfogue en miles de voces coreando unánimemente un ensordecedor ¡LASSO PRESIDENTE! ¡UNA SOLA VUELTA!